lunes, 15 de septiembre de 2008

NUEVO FIC EN FFNET


YA SUBÍ EL 1º CAP DE "UN PÁJARO Y UN PEZ" A FFNET, POR EL SIDEBAR ANDA EL ENLACE.

ESTA VEZ ME VOY A DEDICAR A TONKS Y LUPIN, ROMANCE, HUMOR, LEMMON...JÁ, JÁ, JÁ...

ESPERO QUE PASEN POR ALLÁ.

A TODOS LOS QUE PASARON POR ACÁ Y DEJARON MENSAJITO, GRACIAS.ESPERO LES HAYA GUSTADO

MI INTENTO DE REVIVIR AL "PAPAZOTE"...

BESOS.

CAPÍTULO DIECISEIS.

PUEDO PONERME TRISTE...





Sirius no puede creerlo. Finalmente encontró a su ahijado, que está hecho todo un hombre. Durante todos estos años, él guardó la imagen del joven en el Ministerio, y le cuesta reconocer a Harry en esa versión adulta, por eso no deja de mirarlo. Se llena los ojos con la visión del joven.
-Calma, Harry; calma. Y primero, lo del ministerio no fue tu culpa. Nunca vuelvas a repetir eso. Y todo lo otro, no pude. Así de sencillo. Después del velo desperté en un hospital muggle…como lo que soy ahora...
Si Harry, al atravesar el velo perdí mis poderes; pero todo tiene una compensación, así fue como conocí a la mujer de mi vida, Allyson- Hace una pausa en la conversación y busca a su mujer. Ella está solo a unos pasos, con las niñas. Todas miran la escena emocionadas… conocen a Harry Potter a través de las increíbles historias de su padre, y ahora lo tienen allí, a pasos de ellas. Las lágrimas llenan los ojos de Allyson. Sabe lo importante que es Harry para Sirius, y le alegra que lo haya encontrado. Ella vé a un joven alto y despeinado, que mira a Sirius con ojos tristes.
-Harry, te presento a mi esposa y mis hijas. Allyson, Deneb, Violetta, Olivia y Cindy.-El joven cambia su expresión a una sonrisa radiante, sin dudas sabe disimular sus emociones.

-¡Diablos, Sirius, ¿y dices que perdiste tus poderes? Pero no perdiste TODAS tus habilidades… ¡Mira que familia!-Harry ríe descaradamente, mientras saluda a las sorprendidas niñas.
-¿Y tú? No vas a decirme que sigues de estudiante! ¡No! ¿Traes a tu hijo? ¿Eres padre Harry? ¡Por Dios! ¡Que viejo me siento!-Se pasa la mano por el cabello, como acostumbraba hacer cuando tenía su frondosa melena.
-Sí Sirius, soy padre, pero todavía faltan unos años para que mis hijos concurran a Hogwarts…Ellos están en casa con Ginny, me casé con ella. Y hoy vine a acompañar a Teddy, ya que Andrómeda no podía…-Harry de pronto comprende que Sirius no sabe nada. Ni de Voldemort, ni de los Horrocruxes, ni de la caída, ni de… las muertes.
-¿Teddy?-Sirius no conoce ningún Teddy.- ¿Andrómeda? ¿Quién es este Teddy, Harry?-
-Teddy es el hijo de Tonks y Remus, Sirius…-La voz se le quiebra repentinamente. Nunca superó del todo las vidas que se llevó la guerra, y ahora tiene que ser él, precisamente él, quien le cuente a Sirius. -Finalmente hubo una guerra, y logré derrotar a Voldemort… Pero muchos no sobrevivieron…Teddy es el hijo de Tonks y Remus…-
-¡Con qué Remus se atrevió finalmente! pero ¿dónde están él y mi prima? A ella la ví una vez en Londres, la llamé, pero no me escuchó, y se desapareció antes de que yo la alcance.-Sirius busca a su amigo de toda la vida y el colorido cabello de su prima, pero lo único llamativo que vé es otra cabellera, de color azul, y definitivamente no es Tonks… ¡ese debe ser Teddy! Tiene casi la altura de Remus, su misma expresión concentrada, y esa cabellera…

Cuando siente que Allyson lo toma de la mano con fuerza, mira a Harry, y comprende lo que éste no se anima a decirle. Las piernas no le responden, pero allí está su esposa, como siempre a su lado, dándole fuerzas. Black la abraza con desesperación, y hundiendo la cara en su cabello, rompe en llanto. Tantos años esperando volver a ver a Lunático, y eso ya no podrá ser. Lo asalta el recuerdo de la última batalla que él vivió, y ve a un Remus desencajado que abraza a Harry mientras él cruza el velo…

-¿Cuándo fue?-es lo único que atina a decir.
-El 3 de mayo. 1998. Teddy era apenas un bebé. De ese día guardo sentimientos encontrados… por un lado, acabó la vida de Voldemort, y también murió Bellatrix; pero también ese día perdimos a muchos seres queridos… Remus y Nimphadora, Fred Weasley, el profesor Snape…
El profesor Dumbledore y Alastor habían muerto el año anterior a manos de…-Harry vé que Sirius está shockeado e interrumpe el relato.-Déjalo, ya tendremos tiempo después de que te cuente todo lo sucedido, y que sepas cuanta falta me hiciste. Ahora, vamos a enviar a estos niños a Hogwarts…Deneb, ¿te contó tu padre que vá a recibirlos un semi gigante al que entre su cabellera y su barba no se le distingue la cara? –

La pequeña al fin logra sonreír, y asiente. Ver a su padre llorar por todos sus amigos, la apenó. Desde que tiene uso de razón lo escuchó hablar de todas estas personas, y ahora están muertos.
Sirius cambia la actitud. No soporta ver las caritas tristes de sus hijas, y mucho menos hoy, que comienza una importante etapa para la mayor.
-¡Hagrid sigue en Hogwarts! sí hija, vé y dile que te cuente de mi motocicleta voladora!-
Harry le hace un gesto, y él adivina que no es buena idea…-No, mejor cuando yo vaya a visitarte, vamos a saludarlo juntos, y que allí te cuente.-Está en una nebulosa. El mundo mágico que él conoció, indudablemente, ya no existe. Mejor sería que primero sepa todo lo que pasó.
Quiere que este viaje y la llegada de Deneb al castillo sean maravillosos, como lo fueron para él. Y es él justamente, quién está logrando todo lo contrario.
Finalmente suben el equipaje, despiden a los niños y el tren inicia su mágico trayecto.

Harry acompaña a Sirius y conoce “Black House” como toda la familia llama a la casa que habitan. Después de varios días de encuentros, Sirius logra armar su visión de los sucesos, y no deja de pensar que hubiera pasado si él hubiera podido estar…
Se llena de orgullo al saber que Harry es Jefe de la Oficina de Aurores; así como también de su boda con Ginny, y los niños… ¡Cuantos cambios! Él los recuerda como a los jovencitos que viera por última vez en el Ministerio.
La noticia de la aparición de Sirius, corre como pólvora, todos quieren volver a verlo, y la casa se llena de miembros de la familia Weasley, pero a Sirius le sigue costando aceptar que los niños ya son padres.
Ron y Hermione, George, Neville y la dulce Luna, que también estuvieron esa noche en el ministerio…. Siente mucha tristeza por Fred…
Todos ellos sufrieron grandes pérdidas, pero llevan tiempo asimilándolo, en cambio para él, todo es muy reciente. Sin embargo, después de unos días de charlas y visitas incesantes, ya puede hablar sin apenarse tanto.
Las niñas están radiantes. ¡Al fin tienen una familia con tíos y tías, y un montón de primos que llegan a visitarlos!

Ninguno comprende lo sucedido con la magia de Black, pero Hermione ya se puso a investigar en cuanto libro encuentra, y como la conocen todos, saben que alguna solución va a encontrar; y Harry va a ayudarlo en la parte práctica.
Para comenzar, le devolvió su varita.
-¿Cómo la conseguiste? ¿La guardaste todo este tiempo?-Su voz se quiebra nuevamente.
-No yo. Fue Remus. Sólo después de su…desaparición, llegó a mis manos.-
-¿Lo ves? Ni siquiera muerto mi viejo amigo deja de brindarme su ayuda…Cuanto me hubiera gustado poder abrazarlo…aunque solo sea una vez más…-
-Te entiendo…yo sentía lo mismo con mis padres, y contigo, y aquel día, cuando entré al bosque prohibido, yo los ví a mi lado…pero si tú no habías muerto, ¿Cómo fue que yo te sentí conmigo?-
-No lo sé Harry. Ya te conté que yo tenía sueños, pesadillas, visiones…no sé que eran… Los veía a todos…pero contigo era diferente, era todo más real. Yo tuve una visión en que Lily, James, Remus y yo caminábamos a tu lado al entrar al bosque…pero no imaginé nunca que lo que yo veía eran cosas reales para ti…y mucho menos, todo el dolor que estabas sintiendo en ese momento…-

Sirius mira el fuego una vez mas…los sucesos del último mes han vuelto la casa y la vida de todos de cabeza.
Bueno, por lo menos Deneb, fue seleccionada para Griffindor…aunque Harry diga que eso ya no tiene importancia, él casi saltaba de alegría cuando recibió la lechuza con la carta.
Las niñas duermen. Últimamente, con tantas visitas y salidas, no terminan de llegar a la cama, cuando ya están dormidas…y él sinceramente, está listo para hacer lo mismo… Sólo que algo le hace cambiar de idea…

Allyson lo mira provocativa, con un brillito en los ojos que Black conoce bien…. Apareció en la sala y Sirius no la ve hasta tenerla frente a él.
Lleva ropa interior color turquesa, guantes y botas, todo a juego con aquel ridículo y ostentoso sombrero que el le regalara la primer navidad que pasaron juntos…y que ya ni recordaba. ¡El equipo completo!
Una sonrisa seductora se instala en la cara de Sirius.

-¡Por Merlín Ally! Soy un hombre mayor, y una aparición de éstas podría acabar matándome…-
-Aquel día, al salvarte; me hice responsable de tu vida. ¿Ya lo olvidaste?-Y comienzan a besarse.
Una vez más, a la orilla de la chimenea…





FIN.

viernes, 12 de septiembre de 2008

CAPÍTULO QUINCE

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NUEVAMENTE EL TREN...

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Sirius pasó tres días analizando todo lo que aparecía en el diario. En efecto, los padres de ella habían sido magos, y él incluso había conocido a algunos Page durante sus años escolares. Su estado de ánimo oscila entre el estupor y la risa…años queriendo contarle todo sin atreverse, y ella era de su misma condición…Los dos eran squibs, aunque él por lo menos, sí había conocido el mundo mágico a su entera voluntad…Había disfrutado de lo mejor qué le dió su vida anterior, pasar su adolescencia en Hogwarts; y ahora gozaba de lo mejor de la vida como muggle, su mujer y su hija. Actualmente la única intriga era saber por parte de quién había heredado la pequeña su magia, y quizás nunca lo supieran.



Sirius está sentado en la alfombra, mirando el fuego; mientras repasa su existencia. Tuvo una vida intensa…Creció en una estirpe donde no encajaba, y la perdió al abandonarlos a los diecisiete; hizo de su amigo James su nueva familia, y también la perdió, cuando él y lily fueron muertos; perdió doce años de su vida en prisión; volvió a la vida , y a Harry…pero tampoco pudo quedarse junto a él. Pérdida tras pérdida la vida le quitó todo lo que supo amar, pero él le ganó. Y ahora está aquí, junto a su mujer y su hija, entero, y disfrutando como sólo un sobreviviente puede hacerlo…

Allyson se acerca calladamente.
-¿Otra vez el perro solitario, Black?-Sus bellos ojos grises, brillan al fin.
-No, Al. El perro solitario se fue. Para no volver.-
Ella se sienta a su lado, recuesta su cabeza en el hombro de él, y él la envuelve en sus brazos. Pasaron muchas noches en ese sitio; a la orilla de la chimenea.Él contándole su vida como mago, ella escuchándolo admirada. Su pasado es un gran dolor salpicado por retazos de alegría; pero sólo retazos…Su hombre ha vuelto a parecerse a ese joven merodeador del que él mismo le cuenta. Ella lo sabe porque sus ojos brillan.

Ella rompe el silencio, ya no puede callarse más…
-Estamos embarazados otra vez…-
Esta vez el festejo es inmediato. Y Sirius se planta como Patter Familae…exigiendo que ésta vez, nada de constelaciones.
-Por favor, ésta es la Nueva Casa Black, ¡vamos a sacarnos de encima una tradición que ya está apolillada! ¡Busquemos otras opciones!-Allyson acepta,
y finalmente, tres años después que su hermanita, llega al mundo Violetta Black.



El tiempo corre veloz, y el treinta y uno de agosto de 2010, la casa de la familia Black, es un bullicio total.
-Papá, cuéntanos otra vez…-
-¡Sí! que cuente como habla el sombrero!-
-No, tonta. Que me cuente como atravesaremos la plataforma!-
-NO! Yo quiero escuchar otra vez como se hamacan las escaleras…-Por suerte interviene Allyson.

Sirius mira a sus hijas con los ojos más brillantes que nunca, y ellas, zalameras, compiten por su atención y lo llenan de caricias; mientras él decide con qué anécdota comenzar…Babea por sus hijas, está perdido por ellas.
-¡Basta niñas! Ya se conocen todas las historias de Hogwarts de memoria…además, ya es tarde y tienen que acostarse. A menos que deseen que mañana nos quedemos todos dormidos, y Deneb no llegue a tiempo…-Cuatro vocecitas, se elevan por encima de su madre, terminando la frase…
-¡¡¡A LA PLATAFORMA 9 Y ¾!!!-
-Justamente. Deneb, Violetta, Olivia y Cindy… ¡a la cama!-
-Bueno, pero nos lleva papito.-Sirius se derrite…mira a Allyson, y con una sonrisa vanidosa en su cara; toma a las dos pequeñas en sus brazos, y se va a acostar “a sus princesas”…

Las niñas lo tienen cautivo de sus gestos. Deneb, ya tiene once años, Violetta ocho, Olivia cinco, y Cindy dos… Era lógico que terminara con cuatro hijas mujeres. ¿De qué otra forma acabaría el más guarro y sexy de los Black? Ellas son su bendición, y su castigo! Por supuesto que ellas, junto a Allyson lo tienen completamente trastornado…y domesticado, pero recuerda sus años escolares, todas sus conquistas, y un escalofrío lo recorre.

A su regreso, la encuentra en su sitio favorito, frente a la chimenea.
-Ahora si se durmieron las diablillas. ¡Creí que nunca lo harían! Están excitadísimas con lo de mañana…y yo también, para que negarlo.-
-Sí, ya lo noté. No sé quién está peor, Deneb, tú o las pequeñas!-Ella lo besa y le alborota el pelo, que nunca más dejó crecer mas que unos centímetros.
-Tú sabes lo que significa para mí todo esto. No hace falta que te lo explique. Quizás encuentre gente del pasado, y puedas conocerlos…-

Sirius nunca volvió a tener los poderes del pasado (aunque cada tanto se sorprende con hechizos que ni siquiera formula), pero las niñas evidencian haberlos heredado (de quién, todavía es una incógnita) y los estallidos de magia ya son moneda corriente en la casa Black, y nadie se sorprende.
La llegada de la carta de Hogwarts fue esperada con ansias por Sirius, y recibida con alegría por todos. Él deseó por mucho tiempo la llegada de esa carta; sabía que sus hijas asistirían a Hogwarts. Tenían que asistir a Hogwarts.

La semana anterior fueron todos al callejón Diagon a comprar los elementos escolares de Deneb. Esa salida fue la mejor en mucho tiempo, para todos y Allyson resultó la mas maravillada. Las pequeñas, si bien miraban todo sorprendidas, parecía que estaban en un parque de diversiones; pero para ella fue todo un descubrimiento; y en cierta forma se sintió más cerca de sus padres. Ellos renunciaron a este mundo por amor a ella y nunca se arrepintieron.

Después del callejón Diagon, Sirius tuvo una charla “técnica” con Deneb…



-Nada de relacionarte con chicos de otros cursos.-
-Si, papá. Nada de chicos-
-Y muchísimo menos un Sly-
-Nada de Slys tampoco-
-Mantente alejada de las torres, principalmente la de astronomía-
-Ya está agendado-
-Y nada de citas furtivas en algún pasillo alejado-
-fuera de discusión-
-Confío en tu buen juicio, no necesito decir que bajo ningún concepto acompañarás a ningún chico a los dormitorios-
-Nada de dormitorios!-

-Papá celoso-interviene finalmente Allyson, que ya no puede contener la risa –deja en paz a la niña, por el amor de Dios…Listo cariño, papá ya terminó la charla, vé a ver que hacen tus hermanas, ¿sí?-
-Sí mamá, gracias.-y la pequeña sale corriendo. ¡Su padre es tan exagerado!
-Sirius Black, ¿cómo se te ocurre darle a la niña todas esas recomendaciones ridículas? ella va a elegir con quién juntarse, y yo confío plenamente en nuestra hija!-
-Yo también confío en ella, Al. Sólo que de golpe comencé a recordar mis épocas de estudiante, y todos los ardides que usaba con las chicas…- Su cara es la imagen viva de la desazón. ¡Qué Merlín libre a su pequeña de cruzarse con alguien igual de seductor y descarado que él; o, aunque no tenga poderes, sabrán quién es Sirius Black!




Sirius camina presuroso por la Terminal de Londres. Lleva a Olivia y Cindy en brazos, y acompaña nerviosamente a Allyson. Violetta corretea alrededor de ellos y Deneb los antecede, empujando orgullosa su equipaje. Llegados a la barrera, él cree que el corazón va a estallarle.
Tantas veces cruzó esa barrera, también ansioso…pero ésta vez es diferente; él vuelve por respuestas, y sabe que quizás las encuentre.



Finalmente, siguiendo sus indicaciones cruzan todas las mujeres de la casa. Sólo queda él, y lo hace precipitadamente.
Vé a Allyson, que sin saber bien que hacer, se mantiene apartada de los alumnos, con sus cuatro hijas alrededor, mirando expectante. Los ojos de Sirius son una mezcla de sensaciones…esperanza, alegría, temor; pero brillan como nunca. Ella lo toma de la mano, y juntos comienzan a recorrer la plataforma. Él busca algo, pero ni siquiera sabe qué buscar. Hasta que vé al joven de oscuro cabello alborotado y anteojos. ¡Es su ahijado!
-¡¡¡HARRY!!!

lunes, 8 de septiembre de 2008

CAPITULO CATORCE









ALGUN DÍA...PARTE II



Para cuando llegan a la casa, la pequeña se quedó dormida, y Sirius la lleva en sus brazos hasta la cama. Al regresar a la sala, como él suponía, Allyson lo está esperando. Ella tiene la esperanza de que hoy…


-¿Café, whisky, brandy…?-
-Mejor whisky, pero mantén el café caliente…la charla puede ser larga.-Ella le alcanza un vaso lleno hasta la mitad. Si esto va a ayudar a que él hable, que así sea…
-Al, hace mucho que tendría que haberte contado toda mi historia. Sin duda que hubiera sido mas sencillo…pero al principio no pude, por el dolor que esto me provocaba, y después, por temor a perderte. Luego vino el embarazo, la boda, nuestra hija…y todo se hacía cada vez más difícil. Nunca pude encontrar el momento, y como tú y la niña son todo lo que tengo y amo…creí que el resto se quedaría allí, en el pasado…pero me equivoqué.
Nací aquí mismo…en Londres. En el número 12 de Grimauld Place, para ser exacto. Mis padres fueron Orión y Walburga Black y también tuve un hermano…Régulus.
Hasta aquí, todo normal.-Sirius por momentos camina por la sala, por momentos se sienta al lado de ella y mientras habla, gesticula ampliamente, y se mira las manos, como si en ellas, encontrara las palabras que pronuncia. Ella no se anima a interrumpirlo. Ya tendrá tiempo de contarle su sospecha… pero él ha decidido al fin, darle la llave a su mundo…y ella no va a espantarlo.
Aunque él se despache con la verdad mas terrible, (ella recuerda qué él dijo una vez que estuvo en prisión, pero SABE que debió tratarse de un error…) no va a interrumpirlo.


-Pero, y acá comienza lo interesante, yo nunca encajé en esa familia…ellos me despreciaban a mí, por mis ideas, mis amistades, mi apasionamiento por cosas que ellos rechazaban…y a la vez, yo los despreciaba a ellos…la noble y antigua casa de los Black…una burla. Una sarta de imbéciles arrogantes que se creían mejor que el resto de los mortales, y solo se relacionaban con otras familias de igual calaña- la miró por primera vez desde que comenzara a hablar, y ver la mirada que ella le devolvió, le dio fuerzas para seguir- La familia Black, es una de las mas antiguas y mas puras…del mundo mágico.-Ya está. Ya lo dijo. Ahora no queda mas que seguir.-Todas las historias locas que yo te contaba, de gente que se traslada volando en escoba, de capas para hacerte invisible, del colegio con las escaleras móviles…son MI historia, MI vida, MI colegio…soy yo.-Contrariamente a lo qué él piensa, ella no lo mira espantada. Luce confusa, eso sí. Pero por lo menos no lo mira con temor, ni salió corriendo…
-¿Y qué hay de Harry, Remus, Potter, y todas esas personas que nombrabas en sueños? ¿Cómo cortaste con tu pasado? ¿Por qué no te buscaron nunca? ¿Por qué no los buscaste para nuestra boda? ¿Te desterraron? ¿Qué paso?...-Ella parece tener mil preguntas, y nada de temor…eso lo anima a seguir hablando.


-¿Así que hablaba en sueños? Siempre me pregunté cómo conocías los nombres…-¡Con qué era eso! Ella en lugar de sorprenderse, lo sorprende a él, esto es increíble…-La historia es larga. Remus Lupin, James Potter, Lily Evans y yo, fuimos todos a Hogwarts, Colegio de Magia y Hechicería…-Él la mira, acaba de escuchar… ¿una risa contenida? decide proseguir-James y Lily se casaron y tuvieron un hijo, Harry; y me hicieron su padrino. Por aquella época, un mago tenebroso amenazaba a todo el mundo mágico, y nosotros, jóvenes intrépidos e idealistas, nos unimos a la Orden del Fénix, para combatirlo. Supimos qué él (se hacía llamar Lord Voldemort) iba tras Lily, James y mi ahijado; tratamos de ponerlos a salvo, pero nos traicionaron, y él mató a mis amigos...-Su voz en este punto, es apenas un murmullo; Allyson lo toma de l mano, reconfortándolo.-Pero el pequeño Harry, inexplicablemente, sobrevivió, y no solo eso, al intentar matar al niño, el hechizo se revirtió, acabando con Voldemort…


Todos creyeron que yo, había delatado a mis amigos, pero yo conocía al verdadero traidor… y lo busqué, decidido a acabar con él…James era mas que mi amigo, era mi hermano, y por culpa de esa rata asquerosa, estaba muerto…Yo iba a acabar con él…pero él fue mas hábil que yo, provocó una masacre, y desapareció, inculpándome mas aún…-las lágrimas ruedan por su rostro…ella lo mira, sin poder creer todo lo que él le está contando…¿éste es su secreto?.


Sirius se seca los ojos con la manga, un gesto infantil, qué solo provoca más ternura en ella; y él aprovecha esta pausa para servirse una taza de café. No quiere seguir bebiendo whisky, pero necesita por lo menos un poco de café para seguir.


-Así fue que terminé en Azkabán, la prisión del mundo mágico, -llegado a este punto, Sirius la mira contrariado. Ella está impasible…-de donde escapé doce años mas tarde, porque sabía que Harry estaba en peligro. Una de mis habilidades como mago era la de convertirme en un animal…no es muy común, pero mis amigos y yo lo habíamos logrado…-
-¡Y apuesto a qué tú eras un perro!-


-Si. Un enorme y peludo perro negro… ¿eso también lo mencioné mientras dormía?-Allyson manejaba información de la que él no tenía idea…
-No. Pero siempre, y no sé porqué, te ví como a un cachorro indefenso, o un perro triste, huyendo de algo…-ella levanta los hombros, como excusándose, y él siente que nunca tuvo tanta paz como en ese momento.


-Escapé de Azkabán, me presenté ante Harry, que al principio se llevó un buen susto; él creía como todos que yo era responsable de la muerte de sus padres, pero luego comprendió lo que había pasado y me ayudó a escapar. Me convertí en prófugo y me mantuve oculto durante dos años…salí de mi encierro, porque nuevamente la vida de Harry corría peligro…
Hubo una lucha en el Ministerio de la Magia, y en un duelo, con mi prima, sangre pura y seguidora de Voldemort, caí a través de un portal, y aunque yo pensé que ese era el fin…aparecí tirado en un callejón, donde tú me encontraste. Aparentemente, en el otro lado del velo, estoy muerto, por eso nunca nadie me buscó, ni yo pude localizarlos.-Ella seguía atentamente todo lo que él le decía, pero como si fuera un cuento, una historia fantástica mas…y eso lo pone nervioso nuevamente. ¿Se lo va a tomar con tanta calma? -Deneb tuvo su primer estallido de magia a los seis meses, pero nunca te lo dije. Debe haber heredado el don, aunque yo perdí mis poderes el día que crucé el portal…nunca volvió a hacerlo, pero yo lo esperaba, por eso mi inquietud…hasta hoy. Aunque no sé si quien trajo el globo de vuelta fue ella…o yo. Las veces que me lo propuse no pude hacer magia, pero un par de veces lo hice inconscientemente…y más de una vez, frente a ti.-Ahora él la mira completamente desencajado…no puede creer que ella se lo esté tomando tan tranquila. Él le acaba de decir que su pequeña es una hechicera, que está casada con alguien que supo ser un buen mago, y ella, parece no reaccionar. Es demasiado.- ¿No vas a decir NADA? ¿Me oíste? Te acabo de decir que nuestra hija es una bruja, que yo casi toda mi vida fui un mago poderoso, que volé en una escoba, que podía convertirme en un perro lleno de pulgas… ¿y tú vas a quedarte tan tranquila?-


-No tengo nada de que preocuparme, quizás…aunque es muy arrogante de parte tuya, atribuirte todo el mérito. ¿Quién te dice que nuestra hija heredó ese poder de ti…?-
- ¿Cómo? ¿Qué quieres decir?-Allyson no responde, pero se levanta resueltamente, y va hacia el dormitorio; de donde regresa con un cuaderno en la mano.


-Éste era el diario de mi madre. Como sabes ella y mi padre murieron cuando yo tenía dieciséis años…lo que no te dije nunca, era que mis padres ERAN MAGOS, y que, al nacer yo; squib creo que ella decía, de la cabeza a los pies, decidieron abandonar tu mundo, su mundo, por no exponerme a mí a sufrir ningún tipo de discriminación…quizás fue por eso que enseguida de conocerte, sentí tal afinidad contigo; o que no me asustara cuando tuviste “tus momentos de magia” aunque nunca lo asocié con ellos. Si bien mis padres nunca hicieron mucho alarde de sus poderes frente a mí, ya que no querían hacerme sentir mal, a menudo yo presenciaba cosas, que a mí me divertían, pero que a los ojos de los demás hubieran sido incomprensibles…es mas, ellos también asistieron al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería…Como sabes, mi apellido es Page…quizás hayas conocido a algún familiar mío que yo no tuve el placer; ya que al abandonar el Mundo Mágico, mis padres cortaron lazos con todos sus familiares. Los despreciaron por mi condición, y ellos siempre me antepusieron a mí sobre todo lo demás…Lee el diario de mi madre, ahí esta todo.-
Ahora se han invertido los papeles, y Sirius Black, no sale de su asombro…él guardó su secreto por años, (aunque no tan bien como él creía) y ella le sale con que quizás los poderes de Deneb, le lleguen por herencia de sus abuelos maternos…

sábado, 6 de septiembre de 2008

CAPITULO TRECE





ALGÚN DÍA PARTE I


En cuanto regresaron a la casa, la bebita pasó a ser el centro de sus vidas, pero para él, es junto con Allyson, su vida entera. Atrás quedaron sus años como mago. La antigua y noble casa de los Black, de hecho, ya no existe (al menos, qué él sepa). Él es un hombre nuevo. Recuerda con una sonrisa a todos aquellos que en distintos momentos de su vida él consideró y amó como a su familia; pero ahora realmente tiene SU familia…y esto no lo cambiaría por nada. Descubrió, por ejemplo que cambiarle el pañal a la bebé, o bañarla, también puede ser mágico…
Atrás quedaron las pesadillas, los recorridos por el circuito mágico, las horas qué pasó en el frente de Grimauld Place esperando lo que nunca llegó.
Deneb es una belleza y él no deja de admirarla, y hasta malcriarla…y tan atrás quedó para él, su vida anterior, que hubo un detalle qué escapó a su control. El león no pudo ver la trampa, su espíritu rebelde; confundido y aplacado, un día se enfrentó a la más irónica de las paradojas.

Deneb está sentada entre almohadones en la alfombra de la sala. Ya tiene seis meses y gran cantidad de juguetes yacen a su alrededor. Sirius la mira, complacido. Ella sostiene los juguetes y se los arroja, él los devuelve a la pila, haciéndole morisquetas; y ella ríe feliz.
Es uno de los tantos momentos que comparten. Allyson creó una pequeña empresa de servicios, que la mayor parte del tiempo, dirige desde la casa, pero ese día salió a una entrevista, y padre e hija pasan el rato juntos. Sirius sabe que la pequeña, en cualquier momento, va a querer su mamadera, y va a la cocina a preparársela. Demora un breve instante. La niña se cree abandonada, y manifiesta su enojo con berridos. Sirius le habla, para distraerla, y pone cara de satisfacción cuando la chiquita interrumpe su reclamo.
Él regresa a la sala, con el biberón en la mano, la escucha reír… y él se queda paralizado con la imagen que se le presenta.

Deneb continúa en su sitio, pero los animalitos de felpa flotan en el aire alrededor de la niña, arrancándole nuevas risas.
Sirius se sienta en el borde del sillón. Su cerebro lentamente comienza a asimilar la idea: su hija acaba de tener un estallido de magia. ¿Pero es esto posible? Sí. Lo es…
Si de personas que no tienen ni tuvieron magia nunca, nacen hijos que sí la tienen; con mayor razón en su caso…al cruzar el velo, él perdió sus poderes, pero así y todo, tuvo algunos estallidos…y la pequeña, evidentemente; tiene el don. Él comienza a reír y asusta a la beba, pero la toma en sus brazos, y comienza a dar vueltas por la habitación con ella, mientras sigue riendo…esto es maravilloso…su hija es una pequeña hechicera…él va a enseñarle todo lo que él supo hacer, y tan bien… (Al fin y al cabo, no le salen los hechizos, pero la parte teórica todavía la recuerda) algún día la acompañará a comprar su varita…al tren que la llevará a Hogwarts… ¡Deneb algún día será una Merodeadora!...
De repente, lo asalta un pensamiento…Allyson. ¿Qué va a decirle a ella? ¿Cómo explicárselo? Bueno, cariño…Lo qué nunca tuve el valor de contarte, es que antes de tú me encontraras tirado en un callejón de Londres, yo era un mago poderoso, y en una batalla, contra unos encapuchados desagradables (a quienes todavía deseo patearles el trasero ) intentando defender a Harry, que aparte de ser mi ahijado, es el niño que derrotó al mago tenebroso mas cruel de todos los tiempos, atravesé una espantosa cortina…y heme aquí, pero hay otro detalle, insignificante…parece que nuestra niña heredó esta característica; de modo que ahora hace levitar su osito de felpa…y en un par de años, va a hacer reales todas aquellas historias que yo te contaba y tú me pedías que escriba. Va a hacer hechizos de todo tipo, va a volar en una escoba, quizá sea capitana de su equipo de quidditch… ¿y por qué no, jugadora profesional?...
No. No puede decirle nada de eso. Ella va a creer que enloqueció…y lo va a internar…y ésta vez, no va a poder escapar convertido en perro…

¿Qué va a decirle a Allyson? Si por lo menos, le hubiera hablado de su situación…pero nunca terminó de creer que fuera buena idea…y ahora esto…iba a ser mucho peor…
Sirius mira a su hija, piensa como pudo pasar por alto algo tan importante. Pero después de cuatro años de su desaparición en el ministerio, sus estallidos de magia eran tan insignificantes, que no pudo preverlo. La pequeña, finalmente reclama su biberón; y Sirius tomándola en brazos, comienza a alimentarla. Mientras tanto, la conexión que se establece entre la mirada de ambos es tan intensa, que él siente que Deneb trata de darle la solución.
-Ay, pequeña…si tú pudieras comprender todo lo que me pasa por la mente…-en ese momento, la chiquita apoya su mano en el rostro de Sirius, y fija aún más la mirada. Y el hombre toma una decisión. Tiene que esperar y ver que pasa. ¿Si esto hubiera sido algo casual, como lo suyo? ¿Y si no se repite? Sí. Va a esperar, y por si acaso, recuerda el consejo de un viejo amigo… ¡alerta permanente! Lleva a la beba a su cuna, y en ese momento llega Allyson. Sirius la besa fugazmente, se siente culpable por todo lo acontecido, y por no enfrentarla y contarle la verdad…








Eligieron el zoológico para celebrar el segundo cumpleaños de la niña, que ya es una pequeña Allyson de rulos con reflejos rojizos, y unos ojos grises que llaman la atención de todos los que la ven. Sirius está más relajado, pero no deja de esperar alguna sorpresa. La joven lo acusa de ser un padre añoso que está completamente embobado con su hija (lo cual, en el fondo es verdad) pero está lejos de sospechar el verdadero motivo de tanta vigilancia…y, aunque no hubo ningún atisbo de magia, él espera pacientemente a que se confirmen sus sospechas. Por lo menos ya tuvo tiempo de analizar fríamente la situación, y sabe que cuando llegue el momento, va a hablarle a Allyson como siempre lo hizo, desde el corazón y con la verdad.

Deneb corre feliz, con un gran globo brillante en la mano y Allyson la persigue fotografiándola, quiere armar una secuencia con las fotos de la niña y enmarcarlas.
La pequeña cae, e instintivamente suelta el globo, que sale volando. Sirius la toma en brazos, mientras Allyson sigue tomando la escena con la cámara. Vé que la pequeña estira su bracito señalando el cielo y la joven alcanza a tomar el globo ascendiendo velozmente…pero cuando vuelve a hacer foco en su hija, ésta lo tiene firmemente en su mano, y sonríe encantada. Aleja la cámara y mira a Sirius, su cara es una mueca de asombro y culpa; pero ella no parece notarlo. Tiene sus propias dudas. Y cuando sus ojos se encuentran, ella vuelve a ver al Sirius de las primeras épocas. Aquel que la evitaba para encerrarse a solas con sus pesares. Él no sabe si fue la pequeña, o él mismo. Pero sabe que llegó el momento de contarle a Ally la verdad. Tanto tiempo esperando esto, y así y todo, no sabe como va a hacerlo.
Regresan a la casa en silencio. En el asiento trasero, Deneb aún con el globo en la mano, parlotea como lo hace habitualmente y pide que le compren un mono como regalo de cumpleaños…Allyson la escucha y sonríe, mira a Sirius, que la observa de reojo, y poniendo una mano sobre la de él, le dice que todo va a estar bien…

martes, 2 de septiembre de 2008

CAPITULO DOCE




"A LA ORILLA DE LA CHIMENEA, A ESPERAR..."


Ahora miran las fotos juntos y recuerdan ese día como el mejor de sus vidas. Todo fue perfecto, y si bien, él en algún momento pensó que se había extralimitado; el resultado fue grandioso.
El embarazo es una maravilla.Sirius no se cansa de mirarla, de tocar su panza, que conforme va creciendo, lo sujeta aún mas a la vida. Ya le tomó cientos de fotografías. Despierta, dormida, en pose, distraída, a color, blanco y negro.
-Ya estás por convertirte en fotógrafo profesional- recrimina ella, él instaló un cuarto oscuro en el lavadero y revela allí las películas -en cualquier momento te llaman para eventos sociales.-
-Sabes que eres mi única modelo. Y la preferida.- él se abraza a ella, haciéndose lugar en su persona para acomodarla en sus brazos, el embarazo ya lleva casi ocho meses y está hermosa.

No quisieron saber el sexo del bebe. Y se pasan horas pensando nombres. Él quiere algo sencillo, un nombre que represente fuerza y a la vez no le resulte una carga a la criatura; pero ella, que sabe que sirius es el nombre de una estrella, quiere algo así para su pequeño.
Cuando se lo dice, él la mira horrorizado.
-No sabes lo que dices. Todos los otros niños se burlarán. -Una cosa es ser un Black en el mundo mágico, pero esto es diferente.
-Los niños de ahora no son tan prejuiciosos. Están acostumbrados a los nombres étnicos, a los de sus antepasados, a los que no tienen lógica, como el de la banda de rock preferida de los padres o hasta los de calles o lugares donde se conocieron los progenitores. ¿Prefieres que se llame Callejón? ¿O acaso Hospital? -Allyson ríe, pero él la mira ceñudo.
-No te abuses de mi debilidad por ti y el bebé…esto es absurdo.-
-Bueno, entonces quizá podamos llamarlo Sirius, siempre que sea niño- él niega contundentemente con la cabeza - o tal vez prefieras Lily, Harry, James, Remus, Kreacher, Azkabán, Bella…-ella calla. El rostro de Sirius se volvió una máscara pétrea.

-Perdón amor…no tendría que haber dicho nada de esto. -Se vuelve y lo abraza.-Perdóname. No tenía derecho. -Él se abraza a ella. Está desconcertado. ¿De donde sacó ella todos estos nombres…? En otra época, lo hubiera enfurecido que los nombre, era SU vida. Ella nunca lo cuestionó, pero era lógico que sintiera curiosidad, y él, evidentemente en algún momento, se había ido de boca…
-No, no te preocupes. Pero esos nombres están fuera de discusión. También el mío. Y puedo asegurarte que no querrías que nuestro hijo se llame Kreacher, y mucho menos Azkabán.-La besa suavemente, en la frente; y ella se muerde el labio. ¿Cómo pudo ser tan torpe? fue una total imprudencia dejarse llevar, y tocar un tema que sabía doloroso para él.
-Perdón. No volveré a nombrarlos.-
Sirius asiente y vuelve a estrecharla en sus brazos. Piensa. Ella sabe mucho más de lo que él imagina, y seguramente, menos de lo que ella quisiera. Y nunca le dijo nada porque sabe de su dolor.En medio de esos pensamientos, decide terminar con este tema, y dá el brazo a torcer.
-Ya que así lo deseas; Perseo, Altair, Canopus, Algol, Deneb, son nombres de estrellas.Personalmente, me inclino por Canopus en el caso de que sea un niño; y Deneb si es niña.-
-Sea.-Ella está mortificada, no puede sacar de su mente la cara de él, tras su infortunado comentario -¿tienen alguna connotación especial?-
-No. En la familia Black, la tradición manda que los niños sean bautizados con nombres de estrellas o constelaciones. Deneb, es la estrella más importante de la constelación del cisne, o Cygnus, en latín; mientras que Canopus es la segunda estrella más brillante del cielo…lo que me complace, ya que tú eres la que más brilla. -Inclina la cabeza hacia ella mientras le sonríe con ternura. -Ninguno de mis ancestros llevó estos nombres, por lo que me parece justo que los lleve nuestro hijo; que es un aire nuevo en la Casa Black…y nadie nunca podrá borrarlo del tapiz de la familia. -Un brillo nuevo asoma en sus ojos. Y ella acepta y asiente en silencio. ¿Cuanto daño le hizo esa familia que él sólo nombra con desprecio? ¿Cuántas cicatrices más lleva en su alma? ¿Cómo pudo él dejar atrás todo eso, y amarla como la ama? el tiempo suma más interrogantes que respuestas, pero ella sabe esperar.Algún día…

-Bien.Entonces será Canopus Black, o Deneb Black… ¿de acuerdo? Te harás responsable el día de mañana cuando el niño quiera matarnos-Él ríe, feliz, y la abraza. Su hijo ya tiene nombre. Será todo un Black.
De la Nueva Casa de los Black.



Ya no puedo comer…o dormir…toda mi vida está de cabeza… ¿cómo imaginar la ansiedad que me acosa ahora, con la fecha del nacimiento ya pasada? Y, ¿porqué no nace, por Merlín? Si, ya sé que el medico dice qué no es para preocuparse, que el niño está perfecto, que en las madres primerizas, el parto puede atrasarse o adelantarse…no me gustan los médicos muggle, ni la medicina muggle…aunque pensándolo bien, tampoco me gustaban los medimagos…pero me sentiría mejor si a Ally la atendiera uno de ellos.
Hace más de una semana, que tenemos todo listo, para cuando llegue el momento. El bolso está preparado, ensayamos el trayecto en auto hasta el hospital en distintos horarios, para comprobar cuanto tardamos en llegar (Allyson no quería, pero yo la convencí…) repetimos una y otra vez los ejercicios del curso de preparto, pese a sus protestas…

Nunca me imaginé tanto alboroto interno. ¿Habrán pasado James y Lily por lo mismo? yo en aquella época no estaba muy interesado que digamos, en el tema…y James me llamó cuando el niño ya estaba a punto de nacer…James estaba nervioso, sí, pero casi al llegar yo, salió la enfermera a decirle que ya era padre…Y después, ya no hubo de que preocuparse. Harry era un precioso bebé…Lily estaba radiante…y nosotros aprovechamos para irnos a celebrar a un bar.…



La molestia se hizo cada vez mas notoria…hasta que me di cuenta de que no era una molestia… ¡había comenzado el trabajo de parto!
-Sirius… ¿estás por ahí?-No termine de pronunciar la i, cuando ya tenía a mi lado sus casi dos metros de persona a mi lado.
-¿Qué tienes? ¿Te duele algo? ¿Traigo el automóvil? ¿Tienes sed, hambre…?-En ese momento SENTÍ la primer contracción. No fue lo mas doloroso del mundo, era soportable, pero me tomó por sorpresa y no pude evitar un quejido…creí que se iba a desmayar. Empalideció, y en simultáneo, mientras iba y venía por la sala, buscando Dios sabe qué, comenzó a apremiarme.
-¡Vamos! ¡VAMOS! No querrás dar a luz en esta casa, ¿0 sí? Nos vamos…Ya tengo el bolso, las llaves del auto, ¡vamos, Ally!-Y tomándome de un brazo, ya me sacaba hacia la calle…
-Espera…Tengo que lavarme la cara por lo menos… ¿no te parece? Y agarrar mi cartera, y guardar unas cosas de último momento…-
-Bueno, pero por favor, date prisa…-
-Fue solo una contracción Sirius…Bien lo dijo el médico.Puede tardar dos días en nacer…-Al ver su expresión, me conmoví. Él estaba más nervioso y asustado que yo…Mientras buscaba las últimas cosas que necesitaba, lo escuchaba deambular por la sala.
-Ally, cariño… ¿Te faltan muchas cosas? yo después te las llevo…pero por favor, vámonos.-

Cinco horas mas tarde, y después de un trabajo de parto bastante reposado. Con su papá a mi lado, tomándome la mano llegó a este mundo Deneb Alexia Black… La criatura mas bonita que vi en mi vida, y que en su primer minuto de vida, me miró con esos ojos grises y una expresión, tan idéntica a Sirius, que comencé a reír entre medio de mis emocionadas lágrimas…En la cara de Sirius también había rastros de su emoción…y nos miraba embobado a la beba y a mí.