
ALGÚN DÍA PARTE I
En cuanto regresaron a la casa, la bebita pasó a ser el centro de sus vidas, pero para él, es junto con Allyson, su vida entera. Atrás quedaron sus años como mago. La antigua y noble casa de los Black, de hecho, ya no existe (al menos, qué él sepa). Él es un hombre nuevo. Recuerda con una sonrisa a todos aquellos que en distintos momentos de su vida él consideró y amó como a su familia; pero ahora realmente tiene SU familia…y esto no lo cambiaría por nada. Descubrió, por ejemplo que cambiarle el pañal a la bebé, o bañarla, también puede ser mágico…
Atrás quedaron las pesadillas, los recorridos por el circuito mágico, las horas qué pasó en el frente de Grimauld Place esperando lo que nunca llegó.
Deneb es una belleza y él no deja de admirarla, y hasta malcriarla…y tan atrás quedó para él, su vida anterior, que hubo un detalle qué escapó a su control. El león no pudo ver la trampa, su espíritu rebelde; confundido y aplacado, un día se enfrentó a la más irónica de las paradojas.
Deneb está sentada entre almohadones en la alfombra de la sala. Ya tiene seis meses y gran cantidad de juguetes yacen a su alrededor. Sirius la mira, complacido. Ella sostiene los juguetes y se los arroja, él los devuelve a la pila, haciéndole morisquetas; y ella ríe feliz.
Es uno de los tantos momentos que comparten. Allyson creó una pequeña empresa de servicios, que la mayor parte del tiempo, dirige desde la casa, pero ese día salió a una entrevista, y padre e hija pasan el rato juntos. Sirius sabe que la pequeña, en cualquier momento, va a querer su mamadera, y va a la cocina a preparársela. Demora un breve instante. La niña se cree abandonada, y manifiesta su enojo con berridos. Sirius le habla, para distraerla, y pone cara de satisfacción cuando la chiquita interrumpe su reclamo.
Él regresa a la sala, con el biberón en la mano, la escucha reír… y él se queda paralizado con la imagen que se le presenta.
Deneb continúa en su sitio, pero los animalitos de felpa flotan en el aire alrededor de la niña, arrancándole nuevas risas.
Sirius se sienta en el borde del sillón. Su cerebro lentamente comienza a asimilar la idea: su hija acaba de tener un estallido de magia. ¿Pero es esto posible? Sí. Lo es…
Si de personas que no tienen ni tuvieron magia nunca, nacen hijos que sí la tienen; con mayor razón en su caso…al cruzar el velo, él perdió sus poderes, pero así y todo, tuvo algunos estallidos…y la pequeña, evidentemente; tiene el don. Él comienza a reír y asusta a la beba, pero la toma en sus brazos, y comienza a dar vueltas por la habitación con ella, mientras sigue riendo…esto es maravilloso…su hija es una pequeña hechicera…él va a enseñarle todo lo que él supo hacer, y tan bien… (Al fin y al cabo, no le salen los hechizos, pero la parte teórica todavía la recuerda) algún día la acompañará a comprar su varita…al tren que la llevará a Hogwarts… ¡Deneb algún día será una Merodeadora!...
De repente, lo asalta un pensamiento…Allyson. ¿Qué va a decirle a ella? ¿Cómo explicárselo? Bueno, cariño…Lo qué nunca tuve el valor de contarte, es que antes de tú me encontraras tirado en un callejón de Londres, yo era un mago poderoso, y en una batalla, contra unos encapuchados desagradables (a quienes todavía deseo patearles el trasero ) intentando defender a Harry, que aparte de ser mi ahijado, es el niño que derrotó al mago tenebroso mas cruel de todos los tiempos, atravesé una espantosa cortina…y heme aquí, pero hay otro detalle, insignificante…parece que nuestra niña heredó esta característica; de modo que ahora hace levitar su osito de felpa…y en un par de años, va a hacer reales todas aquellas historias que yo te contaba y tú me pedías que escriba. Va a hacer hechizos de todo tipo, va a volar en una escoba, quizá sea capitana de su equipo de quidditch… ¿y por qué no, jugadora profesional?...
No. No puede decirle nada de eso. Ella va a creer que enloqueció…y lo va a internar…y ésta vez, no va a poder escapar convertido en perro…
¿Qué va a decirle a Allyson? Si por lo menos, le hubiera hablado de su situación…pero nunca terminó de creer que fuera buena idea…y ahora esto…iba a ser mucho peor…
Sirius mira a su hija, piensa como pudo pasar por alto algo tan importante. Pero después de cuatro años de su desaparición en el ministerio, sus estallidos de magia eran tan insignificantes, que no pudo preverlo. La pequeña, finalmente reclama su biberón; y Sirius tomándola en brazos, comienza a alimentarla. Mientras tanto, la conexión que se establece entre la mirada de ambos es tan intensa, que él siente que Deneb trata de darle la solución.
-Ay, pequeña…si tú pudieras comprender todo lo que me pasa por la mente…-en ese momento, la chiquita apoya su mano en el rostro de Sirius, y fija aún más la mirada. Y el hombre toma una decisión. Tiene que esperar y ver que pasa. ¿Si esto hubiera sido algo casual, como lo suyo? ¿Y si no se repite? Sí. Va a esperar, y por si acaso, recuerda el consejo de un viejo amigo… ¡alerta permanente! Lleva a la beba a su cuna, y en ese momento llega Allyson. Sirius la besa fugazmente, se siente culpable por todo lo acontecido, y por no enfrentarla y contarle la verdad…

Eligieron el zoológico para celebrar el segundo cumpleaños de la niña, que ya es una pequeña Allyson de rulos con reflejos rojizos, y unos ojos grises que llaman la atención de todos los que la ven. Sirius está más relajado, pero no deja de esperar alguna sorpresa. La joven lo acusa de ser un padre añoso que está completamente embobado con su hija (lo cual, en el fondo es verdad) pero está lejos de sospechar el verdadero motivo de tanta vigilancia…y, aunque no hubo ningún atisbo de magia, él espera pacientemente a que se confirmen sus sospechas. Por lo menos ya tuvo tiempo de analizar fríamente la situación, y sabe que cuando llegue el momento, va a hablarle a Allyson como siempre lo hizo, desde el corazón y con la verdad.
Deneb corre feliz, con un gran globo brillante en la mano y Allyson la persigue fotografiándola, quiere armar una secuencia con las fotos de la niña y enmarcarlas.
La pequeña cae, e instintivamente suelta el globo, que sale volando. Sirius la toma en brazos, mientras Allyson sigue tomando la escena con la cámara. Vé que la pequeña estira su bracito señalando el cielo y la joven alcanza a tomar el globo ascendiendo velozmente…pero cuando vuelve a hacer foco en su hija, ésta lo tiene firmemente en su mano, y sonríe encantada. Aleja la cámara y mira a Sirius, su cara es una mueca de asombro y culpa; pero ella no parece notarlo. Tiene sus propias dudas. Y cuando sus ojos se encuentran, ella vuelve a ver al Sirius de las primeras épocas. Aquel que la evitaba para encerrarse a solas con sus pesares. Él no sabe si fue la pequeña, o él mismo. Pero sabe que llegó el momento de contarle a Ally la verdad. Tanto tiempo esperando esto, y así y todo, no sabe como va a hacerlo.
Regresan a la casa en silencio. En el asiento trasero, Deneb aún con el globo en la mano, parlotea como lo hace habitualmente y pide que le compren un mono como regalo de cumpleaños…Allyson la escucha y sonríe, mira a Sirius, que la observa de reojo, y poniendo una mano sobre la de él, le dice que todo va a estar bien…
1 comentario:
Nueva Maga y "Poderosa".
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